Un premio parece algo pequeño. Uno después del paseo, otro durante el entrenamiento, otro simplemente porque nos mira con esa cara imposible de resistir. Pero, sumados a lo largo del día, los snacks también forman parte de la alimentación de nuestro perro.
Por eso, cada vez más cuidadores están reemplazando las golosinas muy procesadas por alternativas elaboradas con ingredientes más simples, como pollo, carne, hígado u otros alimentos deshidratados.
¿Por qué revisar los snacks tradicionales?
Algunos productos comerciales incluyen largas listas de ingredientes, saborizantes, colorantes, azúcares, cereales, grasas u otros aditivos que no necesariamente aportan un beneficio nutricional.
Esto no significa que todos los snacks industriales sean malos. La diferencia está en leer la etiqueta y saber qué estamos ofreciendo.
Un snack elaborado principalmente con carne permite reconocer con mayor facilidad qué contiene el producto y evitar ingredientes innecesarios.
Menos ingredientes, más claridad
Los snacks naturales o mínimamente procesados pueden ofrecer algunas ventajas:
- aportan proteínas de origen animal;
- permiten utilizar porciones pequeñas como recompensa;
- pueden resultar muy atractivos para los perros por su aroma y sabor;
- facilitan elegir productos con pocos ingredientes;
- son útiles para entrenamiento, paseos o enriquecimiento;
- permiten controlar mejor qué recibe un perro sensible a determinados ingredientes.
Además, la deshidratación permite reducir gran parte del agua del alimento y concentrar su aroma y sabor sin necesidad de convertirlo en una golosina cargada de ingredientes adicionales.
Un premio sigue siendo un premio
Que un snack tenga buenos ingredientes no significa que pueda ofrecerse sin límites.
Los premios deben complementar una alimentación equilibrada y no reemplazar las comidas principales. También es importante considerar el tamaño del perro, su peso, su actividad física y cualquier condición de salud.
Y hay otro punto fundamental: un snack natural también debe estar correctamente elaborado y conservado. La inocuidad, el almacenamiento y la calidad de la materia prima son tan importantes como los ingredientes.
Antes de darle un premio, mirá la etiqueta
Una regla sencilla puede ayudar:
cuanto más fácil sea entender qué contiene el snack, más sencillo será decidir si querés incorporarlo a la alimentación de tu perro.
Porque cuidar lo que come no termina en su plato.
También empieza en cada pequeño premio que recibe.