Esa frase la decía mi madre con frecuencia, como una advertencia de que no me deje atrapar por que «la cama» tiene ese poder , pero por que? Cuantas veces pensamos al despertar en no levantarnos, nos da fiaca, nos quejamos y queremos seguir durmiendo o estar en cama y hacer nada.
Que pasa si decidimos darnos el descanso que nos pide nuestro cuerpo, nuestra mente y parar, cuantos años pasan hasta que comprendemos lo que nuestro cuerpo nos pide? La autoexigencia agota.
Las emociones que ignoramos o de las cuales no somos conscientes de una o otra manera se reflejan en nuestro cuerpo.
Pasa el tiempo y no te dejas atrapar por la cama y el cuerpo comienza a mostrar síntomas que subyacen en lo emocional.
Cansados invertimos mucho tiempo y energía para alcanzar los brillantes trofeos del éxito, sólo para descubrir, en algún momento, que sacrificamos la felicidad real y la paz mental por cosas que en realidad no los hacen felices.
Levantarnos todos los días significa una odisea, un bajón de domingo a la noche por que empieza otra semana más en la que estamos esperando el fin de semana para «vivir» y hacer lo que realmente queremos o adormecernos en la nada misma saliendo a beber, comer en exceso, ver tv etc… y así pasa la existencia, corta, breve pero insoportable muchas veces.
Los «debes» o «deberías» nos atormentan, por que?
Disfrutar y disfrutar de ser libres, plenos y felices y saltar de la cama. ¿Que es lo que hace que no te lo permitas?
