La verdadera espiritualidad no consiste en escapar de nuestras emociones o en irmás allá de ellas, sino en conectarnos con las partes más humanas de nosotros mismos y tener compasión por ellas
No es la sal.
No son las harinas.
No es el refresco.
No es el azúcar.
No es la comida.
No es el gluten.
Son tus EMOCIONES
Son tus DECISIONES